Rosarito
Juez y parte Colegio de Arquitectos controlado por funcionarios
En un intento por salvar la imagen empañada que dejó su presidente José Antonio Mendoza Fuentes al fungir como juez y parte en el incremento del impuesto predial, el Colegio de Arquitectos de Playas de Rosarito, prefirió evitar escándalos y tratar el tema de manera interna.
En un mes más concluirá el periodo de gestión de Mendoza al frente del colegio, que la directiva dejará correr a propósito de ganar tiempo para pasar el tema al olvido y convocar a la renovación de la mesa directiva.
Hasta ahora, no ha trascendido alguna medida correctiva o sanción en contra de Mendoza, pues, así como hay socios que las exigen, otros se inclinan por no hacer barullo y dejar las cosas como están, so pretexto de no manchar la pura y santa imagen del Colegio de Arquitectos de Playas de Rosarito.
Aquellos inconformes están solicitando convocar a sesión extraordinaria para remitir el expediente de Mendoza a la Junta de Honor, esperando por lo menos una medida correctiva, pues de antemano saben que no habrá sanciones contundentes, teniendo en cuenta que su esposa Dalia Salazar Ruvalcaba, directora del IMPLAN, también es presidenta de esta comisión y frenará cualquier intento de expulsión.
Mientras el colegio intenta sobrellevar la problemática sin trascender en el escándalo público, Antonio Mendoza se mantiene firme en sus dos cargos y hasta ahora no ha mostrado intenciones de abandonar uno por decisión propia, según comentario de los agremiados al cuerpo colegiado.
Aquellas acusaciones de ser juez y parte le siguen cayendo cortas, pues permanece inmune como Coordinador de la Secretaría de Desarrollo y Servicios Urbanos, además de arropado por socios del Colegio de Arquitectos de Playas de Rosarito, a sabiendas que lleva responsabilidad en el aumento del predial, pues a decir de los arquitectos, nunca compartió con ellos la información oficial ni sumó a todos los integrantes del colegio.
