Rosarito
Rosarito, sin predios urbanizados factibles para vivienda bienestar
Una dura realidad planteó la Secretaria de Desarrollo y Servicios Urbanos Haydee Martínez Espinoza, en la tarea de poner orden en las acciones de urbanización, regularización de predios y dotación de servicios básicos en colonias irregulares en Rosarito, dado el enorme rezago arrastrado desde hace años y la falta de reglas claras en urbanización.
Al exponer como invitada en la primera reunión del 2026 de la COMICE que preside Víctor Mendívil, la funcionaria reconoció el difícil panorama que enfrenta la dependencia para atender un rezago y desorden en materia de regularización de fraccionamientos y servicios básicos, producto de años de omisiones por parte de los gobiernos en turno.
“No tenemos reglas en Playas de Rosarito. No tenemos un reglamento de zonas de urbanización para exigir a los desarrolladores la entrega de terrenos urbanizados. Nos encontramos predios que en muchos casos no son urbanizables”, expuso.
En ese sentido, cuestionó la factibilidad del programa nacional de vivienda bienestar que promueve el gobierno federal en Baja California, dado que Tijuana y Rosarito no disponen de predios urbanizados y con servicios básicos.
A un año del arranque del programa de vivienda bienestar que prometía en una primera etapa la construcción de 144 viviendas en Rosarito, el avance es de apenas del 15%, mientras que la meta inicial anunciada era de 500 viviendas.
Durante su participación, la funcionaria cuestionó la factibilidad financiera de construir viviendas sociales en Baja California, dado el ato costo de la tierra, construcción de vivienda y falta de reglas claras en materia de urbanización.
“A nivel nacional nos están pidiendo terrenos planos, con todos los servicios básicos, alumbrado, alcantarillado y pues volteamos y nos preguntamos ¿en dónde? Ustedes como constructores saben que construir en Baja California es muy caro, más caro que en otros lugares. Por eso les comento que no es un reto fácil”, expuso.
Por su parte, Juan Santana Bosquet, atribuyó gran parte de la responsabilidad en esta problemática al Ayuntamiento, por permitir a los fraccionadores y ejidos vender predios y desarrollos que no están urbanizados.
“Se le viene una bomba de tiempo al gobierno por los servicios que no tienen estos fraccionamientos. ¿Cuándo van a querer recibir esos fraccionamientos? pues nunca, porque cuesta mucho meter los servicios. El Ayuntamiento no va a querer pagar el drenaje, las fosas, la luz y otros servicios que corresponden al fraccionador, pero sí les permite vender y ahí están haciendo el negocio con la preventa. De ahí abren otro fraccionamiento y luego otro y otro, bajo el mismo esquema.
El problema son también los ejidos y la propiedad privada que, para no pagar ISR, se quieren convertir en ejidatarios y eso le pega al ISABI y al gobierno porque no pagan impuestos.
El ejido Mazatlán es un ejido de los más ricos de México y está bien que sean ejidatarios, tienen ese derecho, pero han metido varios goles con ciertos empresarios que han usado ese mecanismo para no pagar impuestos, entonces, cómo vamos a promover un Rosarito si no hay certeza jurídica”, cuestionó Juan Santana.
