Rosarito
Trabaja Ayuntamiento con asociaciones civiles en el control de mascotas
Frente a las conductas irresponsables de muchas personas que dejan a sus mascotas en las calles, la Dirección de Bienestar Animal continúa trabajando en su plan de prevención, control y atención de la problemática de perros y gatos sueltos.
A través de programas como las esterilizaciones, vacunaciones, concientización sobre el bienestar animal, apoyo a organizaciones altruistas y atención a quejas ciudadanas por ataques de perros, busca reducir la problemática provocada por la proliferación de perros y gatos sueltos en las calles.
Mientras muchos ciudadanos continúan ignorando las recomendaciones de responsabilidad con sus mascotas, otros hacen esfuerzos para contribuir con la solución de esta problemática, rescatando y adoptando mascotas callejeras.
Algunos a través de asociaciones y otros de manera independiente movidos únicamente por el amor por los animales y la intención de contribuir con su comunidad para atender un problema social.
La unidad de bienestar animal ubicada en el parque lineal de la colonia Benito Juárez, mantiene el programa de vacunación de mascotas contra la rabia, sarna y garrapata, en un horario de 8 de la mañana a 3 de la tarde de lunes a viernes, totalmente gratuitas.
Al mismo tiempo, continúa con su programa de esterilizaciones a bajo costo que lleva a cabo de manera permanente tanto en sus instalaciones, como en las colonias populares.
Estos programas los lleva a cabo con el apoyo de médicos veterinarios y asociaciones voluntarias que se han sumado a la estrategia de bienestar y control animal.
Por su parte, el Ayuntamiento también contribuye con diversos programas de apoyo para asociaciones que se encargan de adoptar y cuidar a mascotas, tales como el programa Coquetón 2026, una iniciativa para recolectar alimento y apoyar a refugios, albergues y rescatistas independientes del municipio, entre otros.
La Dirección de Bienestar Animal también ejerce acciones más rigurosas contra aquellos dueños de mascotas irresponsables, atendiendo siempre los protocolos de ciudadanía animal y las disposiciones legales.
Para hacerlas efectiva, se requiere la queja formal de la parte afectada para que la dependencia pueda actuar en consecuencia e imponer las sanciones correspondientes de multas si el caso lo amerita.
