Por Juan Pablo Sebastián
Afectados por la suciedad y el desorden en el comercio ambulante de Puerto Nuevo, los dos grupos de restauranteros históricamente disidentes se unieron para demandar de las autoridades municipales el reordenamiento del comercio y el rescate de la vía pública.
Mientras las autoridades presumen en México y el extranjero el platillo de langosta estilo Puerto Nuevo, el desorden sigue desquiciando la imagen de este reconocido centro gastronómico, con la proliferación de “los jaladores”, el ambulantaje, los viciosos, la invasión de los espacios públicos y otros viejos problemas más que han terminado por unir a los dos grupos de restauranteros en busca de soluciones.
La ex presidenta de la Unión de Restauranteros de Puerto Nuevo, Rosa María Plascencia Díaz, destacó que el desorden ha tomado dimensiones tan graves, que los dos grupos se han unido para demandar soluciones.
Luego de una primera reunión con autoridades municipales, el martes 20 de febrero restauranteros de ambos grupos sostuvieron una segunda reunión con el Secretario General Jorge Nicolás Arévalo Mendoza para analizar propuestas de solución a estos problemas.
Uno de los acuerdos fue que los restaurantes podrán tener a una persona como “hostess” debidamente identificado en la entrada a sus negocios para recibir a los clientes pero sin obstruir la vía pública.
Esta medida persigue terminar con los “jaladores” que siguen siendo un grave problema para los restauranteros porque promueven la competencia desleal.
Otra petición que hicieron los restauranteros a las autoridades, fue revisar y en su caso revocar los permisos para venta de alcohol, que según los afectados, han venido incrementando en los últimos años pese a ir en contra de la ley, porque promueven la competencia desleal y el consumo de alcohol en la vía pública.
“Esto es algo que ya se había pedido, porque un permiso de venta de alcohol en la vía pública va en contra de la ley. El Director de Inspección quedó de actuar este fin de semana”, sostuvo Plascencia Díaz.
Otra petición fue el rescate de las banquetas y las calles que están invadidas por vendedores ambulantes y vividores que usufructúan las calles como estacionamiento.
“Estamos pidiendo también la limpieza de las banquetas, porque están invadidas completamente, el mobiliario urbano está ocupado con mercancía de los vendedores, las palmeras con clavos… También estamos pidiendo que, como tenemos poco estacionamiento, se autorice la línea verde por dos horas como máximo, entre otras peticiones”, apuntó Rosa María Plascencia Díaz, tras destacar la disposición de las autoridades municipales para atender sus peticiones.
“Ahorita ninguno de los dos grupos está objetando las peticiones del otro. Lo que queremos es que nos pongan orden porque los problemas ya son muy graves y nos afectan a todos los restauranteros”, concluyó.
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