Por Juan Pablo Sebastián
Una alcantarilla tapada se ha convertido en un foco de infección, casi en pleno bulevar Juárez, frente a la entrada al Pabellón Rosarito.
Desde hace varias semanas los escurrimientos de aguas negras y restos de excremento mantienen una pestilencia en los alrededores.
Las aguas negras llegan hasta el bulevar Juárez y provocan encharcamientos que duran días.
La insalubridad es más grave, porque está ubicada exactamente junto a la pizzería Toogino’s y a unos metros del conocido bar La Maroma, donde se venden alimentos.
Clientes y automovilistas se quejan constantemente de esta contaminación, pues les resulta inconcebible que en plena vialidad principal y junto a un negocio de comida exista un foco de infección de esta magnitud.
Vecinos aseguran que la alcantarilla se tapó desde hace tiempo y recientemente un albañil contratado por el dueño de los predios abandonados realizó algunas obras para destaparla.
Sin embargo, desde hace unas semanas la alcantarilla volvió a taparse, probablemente con piedras que cayeron en el interior, provocando desde entonces, la situación de contaminación que es evidente.
Rosarito volvió a brillar en el escenario nacional con la joven bailarina Ana Michel Machado,…
Lo que empezó como un pequeño grupo de compañeros de la construcción en busca de…
Decae el número de visitantes al Cañón Rosarito y no solo por ser otoño sino…
Con una misa y emotivas muestras de afecto, amigos y familiares despidieron a la arquitecta…
Como parte de una estrategia para fortalecer la justicia familiar y garantizar espacios seguros, dignos…
Con una inversión de 4 millones 132 mil pesos se adquirieron 200 placas balísticas y…